Si se reúnen 500 años de herencia teatral, junto al galardonado arquitecto Henning Larsen, un presupuesto de 335 millones de euros y un edificio de diseño actual que incorpore materiales naturales… ¿qué se obtiene? Un nuevo y asombroso icono arquitectónico, un centro para la música que proporciona a los daneses una atractiva experiencia de diseño así como un centro de interpretación musical de excelente calidad.

La mera escala del proyecto es, sin duda, impresionante. El edificio posee una superficie total de 41.000 m² con 14 plantas, cinco de ellas subterráneas. El auditorio principal tiene un aforo para 1.500 personas. Además, el teatro cuenta con más de 1.000 habitaciones, incluyendo varias salas pequeñas de ensayo y una gran sala de ensayos para una orquesta completa, situada directamente debajo del auditorio principal. La fachada de cristal y el tejado con voladizos de acero hacen que este edifico escultural brille como una joya en su privilegiada localización de la isla de la bahía de Copenhague.

Sin embargo, cuando se estudia con más detenimiento, se observa que el resplandor no emana de los reflejos del cristal, sino de los paneles de arce teñido de su interior, que forman los muros exteriores curvos del auditorio principal.

Dentro de éste también se han usado ampliamente maderas de frondosas de zonas templadas. Los paneles de encino americano, ahora teñidos de oscuro, proporcionan un ambiente a la vez cálido y lujoso. La totalidad del suelo es de encino blanco estadounidense con un acabado ahumado que, según los arquitectos, fue el elegido por el cliente por su textura y color uniformes. Los especialistas daneses Hørning Parquet Fabrik A/S fabricaron y suministraron los 2.400 m² de pavimento de encino blanco americano que, además ganó el “Premio danés de pavimentos” 2005. 

El Teatro de la Opera, que forma parte de un proyecto más amplio de desarrollo de la bahía, ha sido donado al estado danés por la Fundación A.P Møller & Chastine Mc-Kinney Møller y constituye un hito en la historia del Teatro Real. Este nuevo edificio permitirá al Teatro Real programar los grandes espectáculos que ahora no tienen cabida en el antiguo teatro, construido en 1874.

El Teatro Real continuará manteniendo ambos espacios, el viejo y el nuevo, y de este modo podrá llevar a cabo una amplia gama de proyectos musicales sin comprometer su calidad artística. Adjudicado a comienzos del nuevo milenio, su edificación se inició a finales de 2001 y se completó casi 3 años más tarde, en octubre de 2004.

Su inauguración formal tuvo lugar en enero de 2005. Junto al estudio de arquitectura Henning Larsen Tegnestue A/S, trabajó un equipo de especialistas colaboradores entre los que se encuentra el equipo de ingenieros estructurales Buro Happold, Arup Acoustics y Theatre plan. Esta obra es otro ejemplo espectacular de un gran edificio público europeo en el que la madera de frondosas aporta una solución de diseño que no sólo es bella, sino que también proporciona el comportamiento técnico deseado.

El encino blanco americano se eligió específicamente para los suelos y es bueno ver que las maderas de frondosas estadounidenses y europeas combinan para demostrar que la madera es la principal opción en la arquitectura moderna. 

 

Proyecto: Teatro de Opera

Ubicación: Copenhague, Dinamarca

Tipo: Teatro

Estudio: Henning Larsen Tegnestue A/S

Especie: Encino Blanco Americano (American White Oak)

Fotografía: Horning Parquet Fabrik A/S y Adam Moerk

Aforo del auditorio: 1,500 personas

Superficie del emplazamiento: 41,000 m2

Inauguración del proyecto: 2005

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