Mientras más arquitectos y diseñadores se informan sobre las credenciales ambientales de la madera -a través de su ciclo vital- mas claro es, que la madera tiene ventajas ambientales importantes sobre casi cualquier otro material. La madera no solo es reciclable y renovable, además, utiliza mucho menos energía en su proceso de fabricación y crea una menor cantidad de basura, a comparación con otros materiales como concreto, acero, aluminio o plásticos. Por si fuese poco, casi 50% del peso seco de un árbol es carbón, el cual permanece “secuestrado” en la madera incluso después  de su transformación en productos tales como pisos, marcos de ventana, muebles, y puertas. Esto contribuye al retiro a largo plazo del dióxido de carbono de la atmósfera, ayudando así a reducir el calentamiento global. Por supuesto, las ventajas ambientales de la madera se logran por completo, únicamente cuando los arquitectos, diseñadores, fabricantes y consumidores escogen madera de los proveedores que practican la silvicultura sustentable. 
 
La industria de la madera dura de Estados Unidos está orgullosa de haber duplicado en los últimos cincuenta años, el volumen neto de los árboles en los bosques de madera dura de EE.UU., ya que ha crecido considerablemente más madera dura que la que hubiésemos tenido que cosechar.  Además, un estudio independiente, realizado recientemente acerca de la industria de la madera dura de  EE.UU., ha concluido que “existe evidencia clara indicando fuertemente el poco riesgo que hay en cuanto a que alguna exportación de la madera dura de EE.UU. contenga madera de fuentes ilegales… y que existe mucha confianza al apego a las leyes nacionales y estatales en el sector de la madera dura.” 
 
Muchas personas se sorprenden al saber que la industria de la madera dura de EE.UU. realmente “planta” muy pocos árboles, y prefiere confiar en la regeneración natural de sus bosques. Cosechamos los árboles maduros (y por lo tanto, más grandes) ya que emiten menos oxígeno y absorben menos dióxido de carbono (CO2). Al quitar los árboles más viejos y grandes, más luz del sol puede penetrar en el suelo de los bosques, lo cual, estimula el crecimiento de los árboles más jóvenes que absorben el CO2 en cantidades mucho más altas que árboles maduros. La competencia entre los árboles jóvenes crea un ecosistema vibrante y diverso, capaz de sostener la vida de plantas y animales, algo imposible de lograr en un ambiente de monocultivo tal como una plantación. 
 
Además, los bosques naturales de Norteamérica prosperan sin necesidad de pesticidas artificiales, fertilizantes o incluso de sistemas de irrigación,  lo cual hace de la madera dura americana, uno de los pocos materiales verdaderamente “orgánicos”  y sustentables del mundo.
 
La demanda por la madera dura americana es un fuerte incentivo económico para los dueños de tierras de EE.UU. a que administren y conserven los bosques naturales de madera dura  para poder proporcionar a largo plazo  maderas duras decorativas de alto valor y a su vez, ha desalentado la conversión a otras aplicaciones económicas tales como agricultura o cultivo de árboles de crecimiento rápido. La madera dura americana, derivada de bosques naturales administrados que tienen una alta biodiversidad natural, proporcionan un hábitat para una amplia gama de especies, y son muy resistentes al fuego y a las pestes. La evaluación del Renewable Power Association en el año 2000, indica que en general, los bosques de madera dura en los Estados Unidos están envejeciendo  y que esta maduración lleva a una creciente diversidad en el  ecosistema.
 
Estudios realizadosen el 2000, como parte de la U.S. Renewable Resources Planning Act RPA Assessment (“ley para la planificación de los recursos renovables estadounidenses”), -un inventario de los bosques nacionales que la legislación federal obliga a realizar cada 10 años-, demuestran que los bosques de frondosas no sólo están creciendo en superficie y en volumen de madera producida, sino que además las prácticas de gestión forestal que se están llevando a cabo, están contribuyendo a aumentar la biodiversidad y la salud de los mismos. Mas aún, la gestión forestal en Estados Unidos, opera dentro de un marco legislativo efectivo que promueve la sostenibilidad de los bosques.
 
La cosecha selecta, la cual implica el retiro de árboles individuales o en pequeños grupos, es típica en bosques de madera dura americana. La claro-tala de los árboles de madera dura de la misma categoría de diámetro y edad se realiza únicamente en ocasiones donde hay un objetivo especifico de administración,  tal como podría ser abrir una sección del bosque para el pastoreo. 
 
Los suelos fértiles de bosques y las condiciones favorables de crecimiento son resultado de que los bosques de madera dura americana se están renovando con la mayor eficacia posible por medio de la regeneración natural.  Después de la tala, los árboles brotan vigorosos de la semilla natural o crecen desde los restos de árboles cosechados.  
 
Los bosques de madera dura en EE.UU. ofrecen una mayor diversidad de la especie de la madera que cualquier otro recurso  del bosque templado de madera dura. A diferencia de los bosques europeos y asiáticos, que principalmente son dominados por la haya y el roble, los bosques de madera dura americana pueden suministrar volúmenes comerciales de mas de 20 diferentes especies de madera dura.
 
American Hardwood Export Council (AHEC), está contribuyendo al mantenimiento de esta diversidad promoviendo la gama completa de especies de madera dura y no concentrándose en las especies de mayor valor comercial.

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